El proyecto de SAIC en Ferrol aún debe salvar trámites en tres Administraciones
El Gobierno central, la Xunta y el Puerto tienen en marcha las distintas autorizaciones para la planta de vehículos eléctricos del gigante asiático

La multinacional china SAIC anunció el pasado junio un proyecto para convertir el puerto exterior de Ferrol en su primer complejo industrial y logístico para Europa con una inversión estimada de más de 200 millones de euros. Desde entonces, la iniciativa se encuentra de forma simultánea en fase de autorización por parte de los Gobiernos central y autonómico y de la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao, que ha de aprobar la concesión de suelo en Caneliñas.
El gigante asiático de la automoción ya ha mostrado su deseo de empezar a producir «cuanto antes». Sin embargo, antes deberá salvar el visto bueno del Gobierno central a través del Consejo de Ministros y la tramitación ambiental del Proyecto Industrial Estratégico (PIE) en la Xunta.
El proyecto del grupo automovilístico se encuentra ahora mismo encima de la mesa del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, que, de forma previa al imprescindible plácet expreso del Consejo de Ministros, deberá autorizar la inversión extranjera de la compañía asiática. Para ello tendrá que recopilar antes una serie de informes sobre el impacto económico, en el empleo, en el tejido industrial y en la seguridad nacional —este último ya habría sido emitido de forma positiva tras las reticencias hechas públicas en agosto por la cercanía del Arsenal militar—.
El ministerio no concretó el momento exacto en el que se encuentra este trámite ni los plazos que se manejan, pero sí matizó que «la operación está sujeta al procedimiento de control de inversiones extranjeras». Para su ejecución —añadió— es necesario el informe favorable de la Junta de Inversiones Exteriores (Jinvex) y la autorización del Consejo de Ministros.
Los permisos que ha de conseguir la multinacional asiática para instalarse en el puerto exterior de Ferrol son más complejos, ya que su inversión se proyecta en una instalación crítica, en este caso Caneliñas, que forma parte de la red de dársenas de interés general del Estado.
Instalación crítica
Tras la trasposición de un reglamento comunitario aprobado en el 2019, España estableció la obligación de obtener autorización administrativa previa para una serie de inversiones foráneas que, por sus características, se considere que puedan afectar al orden público, la seguridad pública o a la salud pública. Están sometidos a este régimen los proyectos impulsados por inversores de países no comunitarios que pasen a controlar una participación igual o superior al 10 % de una sociedad española, cuando su iniciativa empresarial afecte a «infraestructuras críticas, tecnologías críticas y de doble uso, suministro de insumos fundamentales, sectores con acceso a información sensible y medios de comunicación».
También se requiere autorización previa cuando el inversor extranjero «esté controlado directa o indirectamente por el gobierno de un tercer país o se constate que existe un riesgo grave de que ejerza actividades delictivas o ilegales, que afecten a la seguridad pública, orden público o salud pública en España». El proyecto de SAIC se enmarca en ese precepto, al tratarse de una compañía estatal China.
El secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, afirmó a principios de este mes que el Gobierno está «muy alineado» con la Xunta para sacar adelante el proyecto de SAIC Motor en Ferrol, aunque pidió «paciencia» porque se trata de una operación «muy compleja». Hace solo unos días, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, confiaba en que el Consejo de Ministros concediese «este mismo año» la autorización.
De forma paralela al Gobierno, la Xunta sigue adelante con la tramitación ordinaria que implica un PIE (proyecto industrial estratégico) —así lo declaró el Consello da Xunta en junio—, fórmula que implica la reducción a la mitad de los plazos. Fuentes de la Consellería de Economía indicaron que, finalizado el período de exposición pública, se está a la espera «de que la empresa presente su proyecto actualizado en base a los informes sectoriales para continuar con la tramitación ambiental».
La Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao es la tercera Administración que debe dar su beneplácito a la planta. Desde el ente indicaron que se sigue avanzando en la tramitación y continúan las reuniones con las distintas concesionarias para garantizar el espacio que precisa SAIC.
Hay coches de MG todavía estacionados en Caneliñas
En el puerto exterior de Ferrol aún se pueden ver hileras de vehículos híbridos y eléctricos de la marca MG estacionados. Fueron descargados el 8 y 9 de julio, cuando llegaron procedentes de China a bordo del Anji Forever, de Anji Logistics Co, la filial logística de SAIC.
En ese momento fueron desembarcados 700 automóviles, que la multinacional de la automoción preveía repartir en el plazo de un mes por los concesionarios de España y Europa. Sin embargo, estas tareas se han extendido más allá del tiempo previsto, ya que aún se pueden ver coches estacionados en Caneliñas, «que saldrán en las próximas semanas», según el Puerto.
Además de levantar una planta de ensamblaje en el puerto exterior, que recibiría tanto piezas de China como otras procedentes de la fábrica prevista para As Pontes, la intención de SAIC es convertir el puerto exterior en el nodo de distribución de sus vehículos híbridos y eléctricos en el noroeste peninsular.
Según la información divulgada hasta el momento, el gigante chino establecería una línea regular de descarga de coches, con el envío de un barco al mes a Ferrol. De momento se desconoce cuándo será la llegada del próximo buque portavehículos. Desde la Xunta se indicó que dentro de la hoja de ruta de la compañía estaría redirigir a Caneliñas líneas que ahora descargan en Bélgica y Tarragona.
O Resumo Semanal - Edición N° 707 - 01 de octubre de 2026
Fuente: lavozdegalicia.es | 26 de setiembre

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