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Un cambio administrativo hace que haya en el mercado cigala gallega

  • 6 ago
  • 3 min de lectura

Los límites de la unidad funcional 31, no vedada, arrancan ahora en Ortegal



Por fin se puede pescar cigala en parte de Galicia. Pero no se trata de que los científicos le hayan dado el alta a la Nephrops norvegicus de aguas gallegas. Al contrario, no acaban de ver la recuperación del stock por estas latitudes. Y eso que la especie lleva vedada a la extracción desde el 2017, para gran pesar de los arrastreros de litoral, cuando la Unión Europea decidió prohibir, en principio por tres años, la captura del crustáceo en la unidad funcional 25 (UF 25), un par de rectángulos imaginarios, dibujados con líneas loxodrómicas —aquellas que cortan todos los meridianos en el mismo ángulo—, situados frente a la Costa da Morte y el golfo Ártabro. A aquellos tres años se le sumaron tres más, a pesar de que los profesionales, ayudados por el Instituto Español de Oceanografía (IEO), se afanaron por demostrar que no se trataba de que la especie entrase de repente en colapso, sino que el entonces nuevo reparto de cuotas distorsionaba la serie histórica de descargas, puesto que se habían dado posibilidades de pesca a barcos a los que no les interesaba el crustáceo, como por ejemplo las parejas que se dedicaban al lirio.


Todo en vano, porque a aquellos tres ejercicios se sumaron otros tres. Y otros tres... Y en algún momento de esos trienios llegó la prohibición también para la unidad funcional 26, que se sitúa al sur de Galicia, entre Fisterra y el Miño. Así, del Miño al Eo quedó vedada la cigala a la pesca.


Con toda la costa gallega cerrada a la extracción de la especie, la única posibilidad de capturar el crustáceo para los buques de arrastre de litoral era hacerlo en Asturias, frente a Gijón. Allí estaban pintadas las líneas de la unidad funcional 31, en la que sí se permiten capturas de cigala, aunque muy limitadas. En diciembre pasado se aprobó un total admisible de capturas (TAC) analítico de 31 toneladas para España. Y es de ahí y de los caladeros de Gran Sol de donde procedían las cigalas frescas que se subastan en las lonjas gallegas. Que, por cierto, cada vez son menos, pues las que se han descargado hasta ahora (algo más de 16.000 kilos) son la mitad de las que se vendieron el año pasado en ese mismo período.


Mover los marcos

¿Cómo es entonces que ya se puede pescar en Galicia? Desde luego no por cuestiones biológicas ni porque los científicos hayan dado su bendición. Es porque se han movido los marcos de la unidad funcional 31.


Los arrastreros gallegos no se habían percatado hasta ahora, pero resulta que, este año, el artículo 4 del reglamento de TAC y cuotas del 2026, que fija las zonas de pesca, ha ampliado la superficie tanto de la UF 25 —la que está al oeste de A Coruña— como de la UF 31, que antes arrancaba frente a Cudillero y ahora lo hace desde Ortegal, según han dibujado ahora con líneas loxodrómicas.


Con el cambio administrativo realizado, la flota «ya puede pescar cigala al doblar el cabo Ortegal, sin necesidad de hacer travesía hasta Asturias», trasladaron a los afiliados desde la Asociación Pescagalicia-Arpega-Obarco. No obstante, la modificación ha sido recibida en esta organización con emoción contenida, porque «no resuelve nada», explica Juan Carlos Corrás, gerente de la entidad, que lamenta que se haya reeditado la prohibición de pesca hasta finales del 2028 en la parte atlántica de Galicia.


O Resumo Semanal - Edición N° 699 - 06 de agosto de 2026

Fuente: lavozdegalicia.es | 03 de agosto

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